Siderurgia y metalurgia

Siderurgia y Metalurgia

En la producción siderúrgica, la formación de escoria, la desulfuración y el control de emisiones revisten una importancia crítica a lo largo de toda la cadena que va del mineral al producto final. Los materiales a base de cal son un socio de soluciones decisivo en cada eslabón de este proceso.

Marco General del Sector Siderúrgico y Metalúrgico

Turquía se encuentra entre los diez primeros países del mundo en producción de acero bruto, y el sector abastece a decenas de subsectores, principalmente la automoción, la construcción, los electrodomésticos, la maquinaria, la defensa, la construcción naval y la energía.

La metalurgia es la disciplina de ingeniería que estudia la extracción de los metales del mineral, su refinación, aleación y conformado; la siderurgia constituye la rama de mayor volumen de esta disciplina.

La línea de producción parte del mineral de hierro, el carbón de coque, la chatarra y los aditivos formadores de escoria; llega al acero bruto a través del alto horno o del horno de arco eléctrico y continúa hacia las líneas de colada continua y laminación. En 2026, debido a su elevada huella de carbono, el sector atraviesa una intensa transformación en torno a temas como el acero verde, la reducción con hidrógeno, el hierro de reducción directa (DRI) y la captura de carbono.

Marco General del Sector Siderúrgico y Metalúrgico

Procesos de Producción Siderúrgica y Etapas Fundamentales

La producción siderúrgica moderna se basa en dos métodos principales: las plantas integradas (BF-BOF, es decir, la ruta alto horno - horno de oxígeno básico) y las plantas de horno de arco eléctrico (EAF).

En la ruta integrada, el mineral de hierro, el carbón de coque y los materiales formadores de escoria se cargan en el alto horno; el arrabio líquido obtenido allí se convierte posteriormente en acero en el horno de oxígeno básico, donde su contenido de carbono se reduce mediante el soplado de oxígeno.

En la ruta EAF, la chatarra o el hierro de reducción directa (DRI) se funden con energía eléctrica. Ambos métodos pasan por etapas similares: preparación de materias primas, precalentamiento, fusión, refinación, colada, laminación y tratamiento térmico final.

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Química de la Escoria y Control de Impurezas en las Reacciones Metalúrgicas

La escoria es un subproducto crítico situado en el corazón de la producción siderúrgica que a menudo pasa desapercibido. La escoria es la masa fundida de óxidos que flota sobre el metal líquido y cumple tres funciones fundamentales: aislar el metal líquido de la atmósfera, reducir las pérdidas de calor y eliminar del metal los elementos no deseados.

Para que la escoria sea funcional, es necesario controlar su basicidad (relación CaO/SiO₂). Esta relación se mantiene generalmente entre 2,5 y 4 según el tipo de producción.

Una basicidad insuficiente provoca que el azufre y el fósforo regresen de la escoria al metal, mientras que una basicidad excesiva altera la viscosidad de la escoria y acelera el desgaste del refractario. Los componentes fundamentales de la química de la escoria son el óxido de calcio (CaO), el óxido de magnesio (MgO), el dióxido de silicio (SiO₂) y el óxido de aluminio (Al₂O₃).

Química de la Escoria y Control de Impurezas en las Reacciones Metalúrgicas

El Papel de las Soluciones a Base de Cal en la Producción Siderúrgica

En los procesos siderúrgicos y metalúrgicos, los productos de cal son indispensables para la eficiencia de la producción y la calidad final del acero. Los productos más utilizados en el sector son la cal viva (CaO, óxido de calcio), la cal viva dolomítica (CaO·MgO), las partículas de caliza con calidad de áridos y, en los procesos auxiliares, la cal hidratada y los productos de cal desgasificantes.

La función de cada uno responde a un objetivo químico distinto en etapas diferentes. Cal viva (CaO): se utiliza como formador de escoria en los hornos de oxígeno básico (BOF) y suele dosificarse a razón de 30-50 kg por tonelada de acero.

Cuando se carga junto con la chatarra en los hornos de arco eléctrico (EAF), el rango de uso típico se sitúa en 30-90 kg por tonelada de acero. Al añadirse a la escoria, reacciona con impurezas como el silicio, el fósforo y el azufre, permitiendo su eliminación del metal.

El Papel de las Soluciones a Base de Cal en la Producción Siderúrgica

Eliminación de Azufre y Fósforo: La Misión Crítica de la Cal Viva

El azufre es un elemento no deseado en el acero, ya que provoca fragilidad en caliente (hot shortness), problemas de conformado y una menor resistencia a la corrosión. Por ello, reducir el nivel de azufre desde la etapa de arrabio es una de las prioridades de la producción moderna de acero.

El proceso de desulfuración del metal caliente (Hot Metal Desulfurization, HMD) se realiza inyectando en el arrabio líquido, mediante una lanza, una mezcla fluidizada de cal molida o carburo de calcio. Gases inertes como el argón o el nitrógeno actúan como portadores.

Dado que la reacción está controlada por difusión, la finura y la reactividad de la partícula de cal determinan directamente la eficiencia de eliminación. La desfosforación, por su parte, se lleva a cabo en la etapa BOF equilibrando correctamente la basicidad y las condiciones de oxidación.

Eliminación de Azufre y Fósforo: La Misión Crítica de la Cal Viva

Producción Siderúrgica Sostenible y Materiales Auxiliares en 2026

El sector del acero es responsable de aproximadamente el siete por ciento de las emisiones globales de CO₂ y, en 2026, la presión por la transformación verde es más alta que nunca. El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono de la UE (CBAM) genera un impacto financiero directo sobre las empresas que exportan acero desde Turquía a Europa.

En este marco, se espera que también los materiales auxiliares tengan una baja huella de carbono. La cal de alta actividad y con un tamaño de partícula homogéneo proporciona una reacción más eficiente con un menor consumo en la acería, ofreciendo así, de forma indirecta, una reducción de emisiones por tonelada.

La valorización de la escoria es también un punto importante de la agenda de sostenibilidad. La escoria de BOF puede utilizarse como sustituto del clínker de cemento, mientras que la escoria granulada de alto horno (GBFS) se ha convertido en uno de los componentes fundamentales de los cementos bajos en carbono.

Producción Siderúrgica Sostenible y Materiales Auxiliares en 2026

Preguntas frecuentes

La cal viva (CaO) actúa como formador de escoria. Fija químicamente las impurezas presentes en el metal líquido, como el silicio, el azufre y el fósforo, y las transfiere a la escoria. Al mismo tiempo, al elevar la basicidad de la escoria, garantiza que el metal líquido quede protegido de la atmósfera y alcance la composición química deseada. Sin cal no es posible producir acero moderno.
El consumo varía según el método de producción. Mientras que en el horno de oxígeno básico (BOF) se utilizan generalmente 30-50 kg de cal viva por tonelada de acero, en los hornos de arco eléctrico (EAF) este valor se sitúa entre 30 y 90 kg. Cuando se suman los procesos de desulfuración del metal caliente y de metalurgia de cuchara, el consumo total de cal puede aumentar aún más.
La basicidad de la escoria se expresa mediante la relación entre CaO y SiO₂ (CaO/SiO₂) en la escoria y se mantiene típicamente entre 2,5 y 4. Si esta relación es demasiado baja, el azufre y el fósforo no pueden pasar del metal a la escoria; si es demasiado alta, la escoria pierde fluidez, lo que reduce la eficiencia de la reacción y acorta la vida útil del refractario.
El alto horno (BF) produce arrabio líquido reduciendo el mineral de hierro con carbón de coque; a continuación, este se convierte en acero en el horno de oxígeno básico. El horno de arco eléctrico (EAF), en cambio, funde chatarra o hierro de reducción directa con energía eléctrica. La ruta EAF ofrece una producción más flexible y, en la mayoría de los casos, menores emisiones directas de CO₂.
En el proceso de desulfuración del metal caliente, una mezcla de cal finamente molida o carburo de calcio se inyecta en el arrabio líquido a través de una lanza sumergida, junto con un gas portador inerte como el argón o el nitrógeno. Dado que la reacción está controlada por difusión, cuanto más fina y reactiva sea la cal, mayor será la eficiencia de eliminación.
Mientras que la cal viva normal contiene principalmente óxido de calcio (CaO), la cal viva dolomítica contiene además una alta proporción de óxido de magnesio (MgO). El MgO ralentiza el desgaste del revestimiento refractario de los hornos de acería. Por esta razón, el uso de cal dolomítica prolonga la vida útil del horno y reduce los costos de mantenimiento.
El fósforo reduce la tenacidad y la conformabilidad del acero, provocando fragilidad en frío. En la etapa BOF, la escoria de alta basicidad fija el fósforo en forma de fosfato de calcio (Ca₃(PO₄)₂) y lo elimina del metal. La eficiencia de esta reacción depende en gran medida de la dosificación de cal viva y de la composición de la escoria.
Las aguas residuales de las acerías suelen presentar un pH bajo, sólidos en suspensión procedentes de la cascarilla de laminación y metales pesados. Mediante la adición de cal hidratada (Ca(OH)₂), el pH se eleva al rango de 9-11; en este rango, metales como el hierro, el zinc y el cromo precipitan en forma de hidróxidos. Al mismo tiempo, se controla la dureza del agua y se cumplen los límites de vertido.
Los componentes ácidos como el SO₂, el HCl y el HF presentes en los gases de combustión de sinterización y de EAF se capturan mediante sorbentes a base de cal en sistemas de inyección de sorbente seco (DSI) o de desulfuración semiseca (SDA). Como resultado de la reacción se forman sales sólidas como el sulfato de calcio y el cloruro de calcio, que quedan retenidas en los filtros.
Las rutas de nueva generación, como la reducción con hidrógeno y el hierro de reducción directa (DRI), no eliminan la necesidad de cal; por el contrario, aumentan la demanda de cal de alta pureza y alta actividad. Esto se debe a que controlar la química del acero, reducir el azufre y tratar los gases de combustión son necesidades presentes en cualquier escenario. La producción de cal baja en carbono se ha convertido en un criterio crítico de suministro a partir de 2026.